Alejandro Irigoyen, el entrenador del equipo argentino que obtuvo hoy la medalla de bronce en la Clase 470 de yatching, consideró que la tarea de Juan De la Fuente y Lucas Calabrese en Londres fue "superlativa"
"Fue una actuación superlativa. Es el producto del trabajo de un equipo, pero sobre todo la voluntad de dos talentos que trabajaron sin descanso en pos de un objetivo", explicó a Télam Irigoyen, poco antes de emprender el regreso desde Weymouth, un lugar ubicado a unos 220 kilómetros al sur de Londres.
El entrenador destacó como positivo el hecho de haberse recuperado luego de sufir una vuelta de campana en la segunda de las 10 regatas clasificatorias.
"Haber comenzado el campeonato con una vuelta de campana y luego recuperarse y crecer de menor a mayor tiene un valor incréible", indicó -finalmente- Irigoyen.